ELEGIR LA CAMISETA: SENESI, LA CHARLA CLAVE Y LA DECISIÓN DE ESPERAR A ARGENTINA
Hay decisiones que no se toman con el calendario ni con la comodidad, sino con el sentido de pertenencia. Marcos Senesi tuvo una de esas en su carrera. En pleno crecimiento en la Premier League y con un presente sólido en el Bournemouth, el defensor central fue tentado por Italia, pero eligió esperar. Y esa espera tuvo un motivo claro: una charla que terminó de ordenar todo.
Mientras los focos apuntan seguido a nombres como Lisandro Martínez o Cristian Romero, Senesi construye su camino en silencio, con regularidad y nivel alto. Un escenario que no pasó desapercibido para Lionel Scaloni y su cuerpo técnico, que lo siguieron de cerca incluso antes de que la Azzurra levantara el teléfono.

Argentina ya lo tenía en el radar. Senesi sabía que estaba siendo observado y que su rendimiento podía abrirle la puerta de la Selección. La confirmación llegó a través de Walter Samuel, pieza clave del cuerpo técnico albiceleste. “Unas semanas antes de que saliera lo de Italia, yo había hablado con Walter y me dijo que tenía chances de que me llamen. Entonces la decisión fue fácil en ese sentido”, contó el ex San Lorenzo.
Italia apareció con una propuesta concreta, tentadora y directa. Pero para Senesi, la elección no pasó por el pragmatismo ni por asegurar minutos. Pasó por la identidad. “La verdad que no me pesó. Prefiero pelear por estar y jugar por mi país, aunque sean 5, 10 o 15 partidos. Pero son por mi país”, explicó, dejando en claro que el número nunca fue lo importante.

La historia tuvo su premio. Senesi fue citado para disputar la Finalissima y, aunque no sumó minutos, fue parte del plantel campeón que dio la vuelta olímpica en Wembley junto a Lionel Messi y el resto del grupo. Un momento que confirmó que la espera había valido la pena.
El propio defensor lo resumió con una imagen contundente: “Yo me imaginaba con Italia, parado con el himno… y no me sentía identificado. Más allá del respeto, no me iba a sentir parte”. Senesi eligió pertenecer, incluso cuando el camino era más largo. Y en un fútbol cada vez más apurado, esa decisión también habla de carácter.